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sábado, 21 de enero de 2017

EL DÍA QUE CONOCÍ A UNA EXTRAÑA

Un día me desperté, y cuando fui al baño una extraña me miraba desde la otra parte del espejo…

¿Quién eres? – le pregunté.
Soy tú – me dijo con cara de asombro.
No, tú no eres yo… Yo soy diferente.
¿Diferente? Recapacita, no estás igual que siempre.


Me sentía confundida… ¿realmente esa era yo? No puede ser…


Los días siguientes fueron más raros porque esa extraña aparecía cuando menos lo esperaba y sentía que me perseguía por la calle, en cada reflejo, en cada fotografía... Me sentía incómoda, me sentía fuera de lugar…
Siempre que le dirigía la mirada, me hacía malas caras, su aspecto era lúgubre y sin vida, solía mirar al suelo, y además ella iba a la suya, como si el mundo no importara, como si yo no le importara… En ocasiones la veía más ausente, incluso triste, como si fuese a llorar de un momento a otro.

Los días se volvieron grises...

¿Esa extraña era yo?

¿Cuándo me había convertido yo en esa persona?

No podía creerlo… yo no quería estar así.

Entonces empecé a trazar un plan. Si esa era yo, o al menos la extraña insinuaba que lo era, le daría una vuelta de hoja para que fuese más lo que yo quería ser.

Oye. – le dije.
No me molestes. – me contestó de mala gana.
Me gustaría ayudarte.
¿Ayudarme? ¿Para qué? No servirá de nada.
¿Qué te ocurre?
Y a ti que te importa…
Dime ¿cómo te sientes?
¿Me ves con cara de querer hablar?
Creo que sería interesante.
No soy una persona interesante, así que pierdes el tiempo.
Pues yo sí que lo creo y además si no hicieras esas muecas de asco te podría ver la sonrisa alguna vez.
No me hace ninguna gracia esta broma.
Te hablo en serio.


Y tanto que lo hacía… Así que insistí y le insistí varios días. Ella era muy testaruda, cabezota y negativa. Se pensaba que tenía las ideas muy claras, pero a la mínima yo se las desmontaba. Tanto estuvimos hablando que terminamos por conocernos bien y se convirtió en mi mejor amiga.

Entonces, ella cambió…

Bueno, en realidad, las dos cambiamos, y nos lo pasábamos en grande. Nunca había tenido una amiga tan sincera y comprensiva.

Sin embargo, un día me levanté, miré en el espejo y ya no estaba.

En su lugar estaba mi reflejo…

Tuve entonces una sensación extraña…

¿Quién fue realmente? ¿Era yo?

Empecé a echarla de menos, no a la triste y apagada extraña, sino a la alegre y decidida que había conseguido llegar a ser.

Entonces, miré en el espejo, sonreí...

Y la vi…



¿Te ha gustado? Cuéntamelo en redes sociales: Twitter @psicologaribes y Facebook: "Psicóloga Raquel Ribes", o en Google +. También es bienvenida tu opinión abajo en comentarios :) Que tengas un buen día.

jueves, 31 de marzo de 2016

PROFESIONES CON PSICOLOGÍA: ENTREVISTA A UN BOMBERO

Como todos los años, tengo la oportunidad de acudir en Marzo a las puertas abiertas que realizan los bomberos de Dénia (Alicante, España). En el parque de bomberos realizan una serie de demostraciones de salvamentos: la excarcelación (sacar a la persona que se encuentra dentro del automóvil) después de un accidente de tráfico como un rescate mediante helicóptero, y nos explican como es su coordinación.

Es un trabajo muy duro en el que tienes que estar preparado no sólo físicamente, sino también mentalmente. Me interesaba conocer sobre todo a nivel psicológico como es su preparación y actuación ante una alerta con víctimas. Es por ello que me parecía interesante hacerle una pequeña entrevista a un bombero para que supieseis más sobre esta profesión que cada día salva muchas vidas.

La entrevista la realizo con uno de los más veteranos: J.S., que lleva 26 años trabajando como bombero.

¿Qué datos tenéis de las víctimas cuando recibís la alerta?

"Habitualmente las personas llaman al 112 y los operadores, según el sitio en la que se encuentre el suceso, contactan con el parque de bomberos de la zona. La información que nos llega puede ser más o menos completa, dependiendo de la descripción que hayan dado. Asiduamente sabemos el estado en el que se encuentra el vehículo y cuantas personas hay, pero la información no siempre es precisa, como comprenderás ésta pasa por muchas bocas...

De todas formas, nosotros nos apoyamos en la policía local y en la guardia civil, ya que ellos también reciben la alerta y podemos contrastar información sobre el estado de la situación una vez llegados allí."

¿Cuánto tiempo tardáis entre que recibís la alerta hasta que salís?

"Muy poco, 2 o 3 minutos aproximadamente, es todo muy rápido: bajamos corriendo, nos ponemos la ropa (sobre todo cuando es un fuego, porque es una ropa muy pesada, y luego en el camión es más difícil de poner) y subimos al camión que nos hayan asignado según el tipo de alerta."


Dentro de vuestras preparaciones y cursos, ¿tenéis una preparación psicológica para saber cómo actuar ante las víctimas y familiares?

"Sí, hacemos varios cursillos. Hace dos años vino un psicólogo que nos dio unas clases. Además, siempre que tenemos cursillos con médicos o enfermeros, también trabajamos el aspecto psicológico, sobretodo el cómo atender a la víctima."

¿Qué bombero es el encargado de atender y apoyar a la víctima a nivel emocional?

"Cuando nos asignan las funciones y números a cada uno de los bomberos, el bombero 1 es el que siempre está destinado a atender a las víctimas y estar con ellas durante la excarcelación. Se dedica a estar pendiente de la persona, darle conversación, decirle lo que se le va a realizar, tranquilizarla mientras es inmovilizada, estar atento a su evolución por si pierde el conocimiento, etc. De todas formas, hoy en día también tenemos ayuda del SAMU."

¿Te ha llegado a impactar emocionalmente algún suceso?

"Sí claro, siempre hay algún suceso que te impacta. De todas formas, no deja de ser nuestro trabajo y no dejas que la situación te domine, ya que sabes a lo que vas, porque al fin y al cabo ves de todo."

¿Qué situaciones suelen impactan más?

"Sobretodo impactan más las situaciones de accidentes de tráfico en las que las personas están vivas, heridas y gritan por el dolor… Ya que en ese momento tienes ganas de sacarlas en seguida, pero se requiere ir más despacio para no lesionarlas más… Esos son unos minutos de impotencia que parecen eternos, pero todo se hace por el bien de la víctima."


¿Hay algún aspecto que os suele preocupar a la hora de realizar vuestro trabajo?

"Aquí hay bomberos que tienen a la familia cerca y los hay que la tienen más lejos. Los que viven cerca, siempre que suena una alerta cerca del pueblo se suelen asustar más ya que piensan: “ojala no sea un familiar”. Te pongo un ejemplo: una vez tuvimos una alerta en la que un autobús volcó. Ese autobús siempre hacia la misma ruta y un compañero que le tocaba guardia ese día fue al lugar muy preocupado, porque sabía que su madre solía coger ese autobús siempre…"

Siendo las guardias de 24 horas, ¿Cómo influye vuestro cansancio a nivel físico y mental a lo largo del día? ¿Tenéis algún momento de desconexión?

"El cansancio depende, hay guardias mucho más largas que otras, dependiendo del servicio también lo pesado que haya sido. Si no tenemos ninguna alerta, nos dedicamos a revisar los camiones y los materiales nada más llegamos para que esté todo listo, también tenemos las clases de teoría y prácticas, de modo que eso ya nos ocupa toda la mañana si no tenemos ninguna alerta. 

Entonces el único momento que tenemos de desconexión es después de comer, si no tenemos tampoco ninguna alerta. En ese tiempo hay quien dedica a leer, otros a navegar con el ordenador, otros a ver la tele, más tarde solemos ir a correr o al gimnasio para mantener la preparación física. Aunque las guardias sean de 24 horas, al fin y al cabo luego tenemos días de descanso, a no ser que tengas que trabajar dos días seguidos por cualquier cosa."

En este trabajo en el que la coordinación entre compañeros es importante y tantas horas juntos, ¿Cómo es la convivencia y relación entre compañeros?

"Aquí todos ya nos conocemos, somos compañeros e incluso amigos. Ya sabemos cada quien de qué pie cojea, cada uno tiene sus virtudes y sus defectos, nos aceptamos y nos llevamos bien. Siempre hay dos o tres que son más incompatibles, pero el jefe ya se encargó en su día de ponerlos en turnos diferentes. De todas formas, saben que el trabajo es el trabajo. Y para convivir aquí sabemos que es muy importante respetar a los demás, en muchos sentidos: limpieza, organización, trato..."


¿Qué les dirías a los jóvenes que se están preparando para ser bomberos?

"Que en el trabajo que van a realizar verán situaciones muy duras e incluso extrañas, en ocasiones. Pero es su trabajo, y al fin y al cabo por eso es por lo que han estudiado y entrenado, y que uno mismo poco a poco se enseña también de la propia experiencia al actuar en diferentes situaciones."

Muchas gracias por esta entrevista J.S., agradezco tu colaboración para el Blog “Los engranajes de la Psicología”.

"Un placer. Sabéis que los bomberos estamos las 24 horas los 365 días del año, para cualquier alerta que podamos atender estamos preparados."


Espero que os haya parecido interesante esta entrevista. Como podéis ver, en muchas profesiones necesitan técnicas de empatía, escucha y comprensión, ya que son vitales para poder atender a los clientes, pacientes o víctimas. Para ello, reciben cursos de psicología para saber cómo actuar y poder ayudarlos de la mejor forma.

¿Te gustan este tipo de entrevistas para conocer cómo es la actuación de los profesionales y el papel de la psicología en su profesión? Hazmelo saber para otras más :) ¡Te espero en el próximo post!

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lunes, 23 de noviembre de 2015

CRÍTICA: LA FORMACIÓN DE LOS PSICÓLOGOS

Durante todos los años de mi formación como psicóloga, he podido estar en contacto con otros profesionales de éste ámbito y a su vez, con compañeros de formación. Durante estos dos últimos años de experiencia he podido estar en contacto con muchos pacientes que me han transmitido su descontento hacia los psicólogos que le han atendido.


Desde mi punto de vista, un psicólogo no solo se forma de teoría y práctica, sino de ganas, de sentido común, de pasión hacia lo que hace, de interés, de empatía... Es por ello que en este post me gustaría dar mi opinión sobre la formación de los psicólogos, sus metodologías y sus actitudes frente a los pacientes.

Son 4 los aspectos que me gustaría destacar:

Mantenerse actualizado. Este es un aspecto muy importante. Los psicólogos tenemos la obligación por norma deontológica de mantenernos continuamente actualizados. En pocas palabras, es importante formarse continuamente en diferentes trastornos, metodologías, enfoques, etc. y es que en esta profesión nunca dejas de ser estudiante, de nutrirte de todos los aspectos de la psicología y de todos los enfoques para poder saber qué engranajes tiene la persona que tienes delante, y qué es lo que mejor puede funcionar. A nivel personal, cada paciente que acude a mi consulta lo trabajo de forma individual y única, me vuelco en su caso, investigando cada detalle de su problema, la metodología que podría usar con él, nuevas formas de manejar la situación, etc.

Una “metodología” no lo resuelve todo. Me sorprendo cuando veo como hay profesionales que venden su metodología como un santo grial. “Con la hipnosis dejaras de fumar, dejaras de tener ansiedad, todo, la hipnosis resolverá todos tus problemas”.  No digo que la hipnosis no funcione, de echo hablaré sobre esto con más detalle en otro post, sino que no es una solución "milagrosa", al igual que podría decir de la meditación o mindfulness, o cualquier otra metodología que anuncian a bombo y platillo. Es importante ser humilde y sincero, siendo capaz de derivar en otros profesionales. En ocasiones me llegan comentarios de gente que no le ha funcionado la terapia y esto les hace desconfiar de nuestra profesión. Esto ocurre porque es probable que el terapeuta haya aplicado una técnica que quizás en ese trastorno o situación no es la más adecuada, o quizás es un apoyo pero no la solución. Si existen diferentes metodologías es porque existen diferentes dolencias y diferentes tipos de personas. Es por ello que, es importante fijarse en esa persona que tienes delante ya no solo en su problemática sino en su forma de interactuar con el mundo.


Rigor científica: centrarse en aquello que tiene rigor científica y dejar a un lado las creencias e ideales, es vital para poder realizar un buen tratamiento. En pocas palabras, meter a Dios o la veracidad de “poderes” mágicos en una situación de psicoterapia no es tener un rigor científico. Estamos hablando del psicólogo, no del paciente. El paciente está en su derecho de hablar en terapia de sus creencias y de cómo se siente la respecto. Pero en términos de psicología, estamos hablando de ciencia, no de creencias.

Fuera interferencias: una persona que pretende ayudar a otra tiene que mostrarse abierta a lo que le cuentan, y para ello es importante que no interfiera tu vida con tu profesión. Si crees que puedes transmitir tu malestar al paciente, tómate tu tiempo para reflexionar sobre ello. Tal y como dije en el artículo de: "Que sea psicólogo/a no significa que..." los psicólogos no dejamos de ser personas y podemos tener altibajos, problemas o malestar, si no te encuentras preparado para hacer frente a la solicitud de ayuda de otras personas, ya que te encuentras inmerso en tus problemas o has pasado por una situación difícil, entonces es el momento de desconectar. La consulta tiene que ser un espacio cómodo y seguro para el paciente, y el psicólogo tiene que encargarse de crear un buen clima.

Sé que quizás no tengo la suficiente experiencia como para opinar sobre ciertas metodologías y situaciones pero si a día de hoy continúan surgiendo este tipo de situaciones, psicólogos que hablan de Dios en procesos psicológicos, pacientes a los que no les ha funcionado... Y entonces es cuando yo me pregunto: ¿Son los profesionales los que no derivan a otro profesional o los pacientes que no saben a cuál acudir?

¡Gracias por leer Los engranajes de la Psicología! ¿Te ha parecido interesante este post? Puedes seguirme en Twitter: @psicologaribesFacebook: "Psicóloga Raquel Ribes", o en Google + y estarás al corriente de todas las actualizaciones. Para cualquier duda estoy on-line y de forma física en la red de psicólogos en Gandia (Valencia, España). ¡Feliz día! :)

martes, 20 de octubre de 2015

QUE SEA PSICÓLOGO/A NO SIGNIFICA QUE...

En este artículo no vas a encontrar una nueva pauta, estrategia o consejo. Es un post mucho más personal, un post en el que quiero hablar del rol del psicólogo “fuera de acción”.

Los psicólogos en nuestro día a día nos exponemos ante muchas personas desconocidas que acuden a nosotros en busca de ayuda. Nosotros, como profesionales que tenemos una siempre actualizable formación en el ámbito y una siempre mejorable experiencia, tenemos que hacer frente a una gran cantidad de mentes, cada una funcionando a un ritmo distinto, cada una de un mundo distinto, con sus previas vivencias, cada una con diferentes pensamientos, cada una…única. Los psicólogos siempre nos ponemos en el lugar del otro, y ahora en este post vamos a dar la vuelta a la tortilla e intentar que los demás entiendan nuestra postura.

Como personas, no vivimos por o para la psicología, aunque ésta forme parte de nuestra vida, sino que es nuestra profesión a la que dedicamos cada día muchas horas con pasión. Es por ello que fuera de nuestro rol como psicólogos no dejamos de ser personas que tienen su vida, sus amigos, familia, pareja, aficiones, etc.

Como profesionales somos responsables de transmitir durante nuestro ejercicio profesional una buena imagen y actitud, dejando a un lado nuestras creencias. No obstante, siempre nos exponemos a las críticas y prejuicios de los demás.


Con esto quiero decir que, el hecho de que sea psicóloga no significa que fuera de consulta las cosas no me lleguen a afectar, que no llore nunca (no soy de hierro), o incluso que nunca tenga conflictos con otras personas, aunque mi profesión me permita conocer otra forma de gestionar los problemas.

Que sea psicóloga no significa que no pueda salir con amigos, que no pueda cantar, bailar, reír hasta que me duela la barriga o incluso tomar alguna copa.

Que sea psicóloga no significa que no pueda pasar por un duelo o la ruptura de la relación con otra persona.

Que sea psicóloga y tenga un servicio de atención psicológica no significa pueda atenderte justo en ese determinado momento, como si se tratase de un super héroe que ha de acudir al rescate cueste lo que cueste. Como en cualquier otro servicio sanitario, existe una lista de citas.

Que sea psicóloga no significa que sea adivina o maga y que por tanto pueda solucionar tu vida en una sesión con un chasquido de dedos, y que además, sin conocerte ni saber de tu historia, pueda darte pautas y estrategias casi “mágicas”.

Que sea psicóloga no significa que en la calle o por las redes sociales, pueda atenderte como si de una sesión de terapia se tratase.

Que sea psicóloga no significa que en mi vida cotidiana no pueda enfadarme o sentir miedo, no soy un robot.

Que sea psicóloga no significa que todo lo que me rodea lo vaya a interpretar como una extensión de la psique de los demás, no todo tiene un significado psicológico.

Que sea psicóloga no significa que en mi vida personal no puedan hacerme fotos cuando estoy en mi tiempo libre, cuando me voy de viaje o cuando me voy a cenar con amigos.

Que sea psicóloga no significa que no pueda ir durante mis vacaciones a tomar el sol con mi biquini, salir a hacer deporte, o incluso, ¡por que no!, disfrazarme.

Que sea psicóloga no significa que deba tener el doble de edad para ser una mejor profesional, los años que uno tiene no lo son todo.

Que sea psicóloga no significa que tenga que estar 24 horas disponible para mis pacientes, como en cualquier servicio, existen unos horarios.

La psicología es nuestra profesión, pero fuera del rol como psicólogos no dejamos de ser personas y tenemos nuestra vida, al igual que tú, el/la que está leyendo esto.


Somos profesionales tolerantes, que no juzgamos a los demás ni por sus comportamientos, ni por sus actitudes, ni por su aspecto, ni por nada… sólo queremos ayudar. Entonces, nosotros también merecemos un respeto, ¿no? Ya no sólo como profesionales, sino como personas humanas que somos. Por desgracia, la psicología aún sigue arrastrando mitos (visita el artículo 'Mito y realidad en la Psicología') que ojalá pronto se disuelvan y podamos ejercer sin esas "etiquetas" sociales.

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sábado, 29 de agosto de 2015

DIME CÓMO SON TUS VACACIONES Y TE DIRÉ CÓMO ERES

Algunos aún estaréis esperando el día para iros de viaje, otros no queréis pensar en la vuelta a la rutina, y en cambio quizás otros ya habéis pasado por vuestras vacaciones y la rutina está a la orden del día. ¿Para ti que son las vacaciones? ¿Es conectar o desconectar? ¿Cómo las vives? ¿Sabes que según cómo son tus vacaciones pueden decir mucho de ti?


Desde mi punto de vista se pueden distinguir 4 tipos de vacaciones, igual alguna de ellas te resulte familiar.

Vacaciones estresantes

Son esas vacaciones que provocan dolor de cabeza y te entra un malestar en el cuerpo antes incluso de haberlas empezado. Sólo con los preparativos, los planes y las reservas, nos llevan a un estrés que desearíamos no haberles cogido. Llegas al destino y ya sea porque el mundo está en contra tuya, las cosas no han salido cómo esperabas, o tienes que hacer frente a un montón de imprevistos, que terminas odiándolas en su gran parte. ¡Qué estreeees! Estas vacaciones son vividas por personas que les gusta ser muy precavidas y tenerlo todo bajo su control.

Vacaciones aventura

Son esas que has “medio-planeado” y “medio-improvisado”, no sabes cómo van a salir pero tienes esos nervios por saber qué te depara. Es ese viaje con el que vives muchas cosas, conectar con otro mundo, descubres lugares nuevos, te planteas tantas cosas, vives tantas situaciones, conoces personas, y quizá vuelves hasta con otra mentalidad o quizás con nuevos objetivos en tu vida. Estas vacaciones suelen ser vividas por personas que les gusta salir de su zona de confort, no soportan la rutina y les gusta experimentar nuevas sensaciones.

 Vacaciones “desconexión total”

Son esas vacaciones con las que te olvidas directamente del mundo, se sientes “libreeeeee” desconectas el móvil, bien por voluntad, bien porque a dónde vas no hay cobertura (adiós whatsapp). Te relajas, vives el momento sin pensar en la vuelta, se pasan tan rápido que ni te enteras de qué hora y día es. Estas vacaciones son vividas por personas que saben encontrar la forma de desconectar de sus problemas, viven el presente. “Don’t worry be happy” 

Vacaciones “quiero y no puedo”

Son esas vacaciones con las que quieres y deseas disfrutar, encuentras tus momentos de relax pero por X o por Y no lo consigues. Ya sea porque antes de irte has tenido un marrón, la situación te ronda la cabeza y no te deja desconectar, bien porque alguien te está fastidiando las vacaciones in situ o por teléfono (sobretodo si es alguien del trabajo), o bien, directamente porque sigues haciendo trabajo llevándote el ordenador. Estas vacaciones son vividas por personas que son trabajadoras empedernidas, tienen el lema de "lo que puedas solucionar hoy no lo hagas mañana".


No es de extrañar que según cómo sean nuestras vacaciones pueden indicarnos cómo es nuestro actual ritmo de vida, nuestras prioridades, la forma en la que nos abrimos a la experiencia o cómo aprovechamos nuestro tiempo libre. Además, la forma en la que vivimos nuestras vacaciones influye directamente en nuestro bienestar emocional. Fíjate, tus vacaciones dicen mucho de ti, y pueden darte pistas para cambiar tu vida. Esto son ejemplos, pero cada uno vive las vacaciones a su manera.

Aún así, sean como sean nuestras vacaciones, seguro que de cada una de ellas podemos sacar una conclusión: a planificar mejor o a improvisar, a no dejarnos eso que habíamos pensado en casa, a no traernos eso que no nos ha servido para nada, a viajar sólo, a viajar acompañado, a saber dónde ir o qué hacer la próxima vez… es decir, aprendemos algo nuevo. Quizá no todas las vacaciones sean buenas, o malas, pero sí que podemos sacar un aprendizaje nuevo de cada una de ellas.

Y tú, ¿cómo son tus vacaciones?

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miércoles, 18 de marzo de 2015

¿QUÉ ES PARA TI LA FELICIDAD?

Algunos dicen que la felicidad es la meta, otros que es el camino, en ocasiones dicen que es la clave de la vida, otras veces que es un estado emocional… Y yo os pregunto, ¿qué es para vosotr@s la felicidad? (os animo a que toméis papel y boli, y lo anotéis en un papel. El objetivo es que no lo penséis demasiado, lo primero que os venga a la mente).


Buscamos en Google la palabra “felicidad” y nos aparecen más de 58 millones de resultados, con imágenes adjuntas de gente saltando en una colina con los brazos extendidos, globos de colores, caras sonrientes, melenas al viento, etc. Encontramos también, definiciones de antiguas religiones, filosóficas, paradigmas, frases que alguna vez han dicho personajes famosos (esas que dices, "¡guau! me la apunto"), etc. Se llega incluso a hablar del “secreto de la felicidad”, de cómo encontrar la felicidad, del ritual de la felicidad y de los pasos para ser feliz, como si fuese algo que precise de unas determinadas instrucciones. Es entonces cuando yo me pregunto: ¿para qué tanta teoría? Creo que la palabra “felicidad” no puede reducirse a una definición, como siempre han pretendido autores, filósofos, corrientes… Por ello, decidí preguntar personalmente a algunas personas al azar dentro de mis círculos de relaciones qué era para ell@s la “felicidad”. El resultado fueron estas respuestas:
  • “Estar con la persona que quiero y no tener problemas externos”
  • “Tener lo que una vez tuve y perdí, y estar con mi pareja cada día”
  • “Es un sentimiento”
  • “Es poder hacer lo que te dé la gana cuando te dé la gana”
  •  “No decepcionar a nadie que aprecio de mi alrededor, que ellos estén bien y contentos”
  • “Es cuando estoy disfrutando de los buenos momentos en los que no te das cuenta de que pasa el tiempo”
  • “Es cuando te olvidas de todo lo malo, te sientes a gusto contigo mism@, con los demás y disfrutas del momento estés dónde estés”
  • “Es todo lo que deseo y me llena por dentro”
  • “Es sentirte realizado en las cosas que haces”
  • “Es estabilidad”
  •  “Es cuando nos pasa algo que estábamos buscando y queríamos, mirando el lado positivo del día a día”
  • “Son mis amigos”
  • “Es estar en cada momento, los detalles que parecen no tener importancia pero que, si desaparecen, notas su ausencia”
  • “Son las pequeñas cosas: quedarme diez minutos más en la cama cuando suena el despertador, el momento de agua calentita en la ducha, cuando llueve y te mojas con las gotas de lluvia…”
  • “Es una utopía”
Que diversidad de respuestas, ¿verdad? Entonces, ¿por qué se empeñan en intentar definir y marcar unos pasos para “ser feliz”? ¿por qué dentro de las pautas para la felicidad no encontramos a las gotas de lluvia, o a los amigos, o estar con la pareja cada día? Creo entonces, que la felicidad no es algo estático. Y apuesto que, lo que hoy has apuntado en ese papel, de aquí un año, un mes o mañana mismo puede ser algo completamente diferente.

Vamos a suponer que la “felicidad” es la plenitud total o el absoluto bienestar físico y emocional. Entonces cualquier persona que lo lea puede pensar:“yo quiero eso en mi vida” (y quien no…), pero las personas siempre queremos más: más relación con algún familiar, tener más dinero, más salud, tener más tiempo libre… Y nuestra coletilla favorita es el “si…”: “si tuviera una pareja entonces sería feliz”, “si tuviera una casa entonces sería feliz”, “si trabajara dónde quiero sería feliz”, etc. Es entonces cuando emprendemos la búsqueda de la felicidad con los marcados “pasos” para alcanzarla. 

Estas instrucciones suelen ser: quererse a uno mismo, pensar en positivo,  ser agradecido, realizarme con lo que hago, comer sano, etc. ¿Crees que esto es propio de la felicidad? Yo creo que es propio de unos buenos hábitos de vida. Ahora supongamos que alguien dice: “voy a ponerme a ello, si consigo estos pasos se supone que conseguiré ser feliz”. Esa persona pone en práctica los pasos cada día pero, pese a ello, no se siente feliz. Entonces, ¿es infeliz?, ¿dónde queda la felicidad?. Es en ese momento cuando da la sensación que la “felicidad” es algo inalcanzable. Se queda como un mito, una leyenda. Y yo grito: ¡Mentira, si que has vivido la felicidad! 

La felicidad no es algo que haya que alcanzar o a lo que tenemos que aspirar en la vida, sino que ya lo poseemos, sólo tenemos que darnos cuenta de cuándo se presenta. Porque, cuando pensamos en “felicidad” en lugar de centrarnos en lo que tenemos cada día, muchas veces nos centramos en lo que nos falta cada día para conseguir esa finalidad.


Desde mi punto de vista, la "felicidad" no tiene un término y no se busca, sino que aparece. Simplemente el pararse, mirar alrededor y ver esas pequeñas cosas que componen tu vida. Si perdemos el tiempo intentando “ser felices”, no hay tiempo para darse cuenta de que realmente se encuentra delante de nuestras narices. Es ahí donde se encuentran esos pequeños momentos que te recuerdan que estás viv@, y que estas aquí para vivir no para sobrevivir. No hace falta que tengas todo el dinero del mundo, o la mejor salud de todas, o un montón de amigos, o el mejor trabajo del universo, o una colina en donde estirar los brazos y saltar, sino que pueden ser tantas cosas... Como cuando te despiertas y parece que has dormido 100 años, cuando tu pareja te da un abrazo, cuando comes tu comida favorita, cuando juegas con tu hijo, cuando te dicen que has aprobado el examen de esa asignatura que tanto odiabas, etc. Puede que algunos piensen ¿eso es la felicidad? Bueno, cada persona tiene su propia noción. ¿Qué escribiste tú en el papel?

Dejemos de perseguir fantasmas. Nos cegamos y no vemos esos pequeños detalles que nos hacen sentir humanos. Aprovecha esos momentos y vívelos.

Y ahora te toca a ti. Prueba a preguntarle a las personas de tu círculo cercano qué es para ellos la felicidad. Quizás te sorprendas. 

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sábado, 7 de marzo de 2015

LA OBSESIÓN POR EL FÍSICO

¿Hasta qué punto el físico llega a ser una obsesión? 

Vivimos en una sociedad en la que la importancia del físico influye en nuestros esquemas cognitivos. La familia, los medios de comunicación y la sociedad, nos condicionan desde pequeños hacia una forma de pensar y una manera de enfocar el concepto de “sentirse bien”.

Para algunas personas, el hacer deporte, ejercicio o actividad física, implica obtener rendimiento y energía, en definitiva, sentirse saludable. Mientras que otros lo practican para obtener un mejor físico, ir al gimnasio y hacerse la mejor “selfie” para gustar a los demás… en pocas palabras, sentirse atractivo/a.


¿Y las personas que optan por la cirugía estética para mejorar su cuerpo? No hay que entrar en si está bien o mal, cada persona es libre de hacer con su cuerpo lo que desea, pero lo que pretendo recalcar es que, no es de extrañar que todo esto tenga un trasfondo social, puesto que continuamente estamos repletos de estereotipos que nos afectan directa e indirectamente. Es en este punto donde entra el aprendizaje social. Bandura es el que estudió el aprendizaje por observación, y recalcaba la importancia del papel de los medios de comunicación en este aprendizaje vicario o por imitación. En este tipo de aprendizaje, la observación es la que determina la conducta.

Siempre hemos oído la expresión de “90, 60, 90” o “estar perfecto”… pero, ¿Qué es la perfección? Muchas personas confunden el “sentirse bien” con “ser perfecto” y “estar sano”. Claramente aquí se enfrontan conceptos importantes como son la autoestima y el autoconcepto. Ambas juegan un papel fundamental en nuestra vida, ya que nos influencian en nuestra forma de actuar, en nuestra toma de decisiones, así como en nuestra forma de ser y en cómo nosotros nos aceptamos y nos valoramos tal y como somos, determinando así nuestro estilo de vida.

En la actualidad nos parece “normal” escuchar que la gente se pincha con esteroides para desarrollar más rápido el músculo, que una persona se quiera parecer a la muñeca Barbie, o que simplemente las personas prefieran 1 hora de cirugía a 15 horas de terapia psicológica, para aumentar su autoestima.

Cuando algo como una operación estética se encuentra más socialmente aceptado que acudir al psicólogo, se prioriza la primera opción. ¿Por qué? El contexto en el que continuamente nos movemos, es el que nos condiciona hacia unas creencias y unos valores que provocan en nosotros unas apreciaciones del físico sesgadas. Y es en situaciones extremas, cuando pueden aparecen las grandes distorsiones de la percepción traducidas en trastornos dismórfico corporales, vigorexia, bulimia y anorexia.

Entonces... ¿somos solo un físico? Qué hay de nuestros pensamientos, emociones, sentimientos… ¿somos siempre conscientes de ellos? ¿Sabemos realmente hasta qué punto el contexto social nos afecta? Para y mira a tu alrededor: las redes sociales, las revistas, la publicidad, las películas... ¿eso es lo que somos? Entre todos hemos construido eso, y es que la realidad no deja de ser una construcción social.

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jueves, 19 de febrero de 2015

LUCHAR POR UN SUEÑO

“Mis padres no me apoyan”, “Mis amigos piensan que es una tontería”, “La gente que conozco dice que no saldrá bien”, “Mis compañeros dicen que es una locura” Entonces… ¿Cómo puede funcionar mi plan si nadie me apoya?.


Todos tenemos sueños. Pero muchos de ellos no son compartidos por las personas que nos rodean. Cuando tenemos una ilusión, una idea, algo que nos entusiasma y que nos gustaría hacer realidad, buscamos el apoyo de las personas que nos importan, pero en ocasiones no lo encontramos. Si nadie cree en nosotros... ¿Qué podemos hacer?


No dependas de la opinión de los demás: nos importa la opinión de los demás mucho más de lo que creemos, pero no podemos depender de ella a cada paso que damos. Tenemos que saber decidir por nosotros mismos, ser valientes y buscar alternativas realistas. Por que el sueño es tuyo, no de los otros.

No empieces la casa por el tejado: empieza por dar pequeños pero grandes pasos. ¿Quieres ser fotógrafo? Empieza por hacer sencillas y artísticas fotos de paisajes que te rodean y ponlas en las redes sociales ¿Quieres ser dibujante? empieza por pequeños bocetos y ponlos en páginas web artísticas ¿Quieres ser actor o tal vez cantante? puedes subir algún corto, sketch o covers y compártirlos en Youtube.

 Grandes empresarios empezaron desde abajo, como por ejemplo:
  • J.K. Rowling (la escritora de la saga Harry Potter) El libro fue enviado a doce editoriales, las cuales rechazaron el manuscrito.
  • Steve Jobs (el creador de Apple) empezó en el garaje de sus padres a diseñar los primeros prototipos de sus ordenadores. Así como Larry Page y Sergey Brin, quienes también en un garaje, en este caso alquilado, fundaron Google.
  • Quentin Tarantino (productor de cine) empezó como acomodador en los cines.

Miedo al fracaso: No tengas miedo al fracaso, si no se consigue al menos lo has intentado. Muchas veces empieza como un sueño, y en sueño se queda, en otras ocasiones, se cumple. Pero hay oportunidades que se presentan y es posible que no vuelvan. No te quedes con el gusanillo de saber qué habría pasado si lo hubieses intentado. A veces incluso en el transcurso se descubren cosas de las que aprendemos (Ver “aprender de los errores”)

Actitud: La actitud ante la vida es muy importante. La constancia, el esfuerzo, la perseverancia, la motivación y la ilusión es fundamental para seguir persiguiendo tu sueño. (visita el post ¿quieres automotivarte?) Una actitud positiva y abierta hacia las cosas, hacia las situaciones, hacia las personas, te permitirá ver las buenas oportunidades.


Planifica: piénsalo bien y tómate tu tiempo a la hora de tomar decisiones. Soñar es gratis, pero las acciones para conseguir ese sueño en ocasiones implican un coste económico. Conoce y establece tus límites dentro de tus posibilidades.

Visualiza: coge una hoja y haz una línea horizontal en forma de flecha, ésa será tu línea del tiempo. Ahora haz pequeñas marcas, cada marca es un paso que has dado en tu proyecto. Pon en cada marca con una palabra o frase lo que realizaste para el proyecto, (por ejemplo: consigo hacer las primeras líneas del boceto, o “escribo el primer capítulo”). Después, pon el punto en el que te encuentras ahora y más adelante los próximos pasos que quieras dar. Sé realista, tal y como hablamos en “La cajita de los deseos” y mantén cerca esa hoja, te permitirá visualizar cada avance.

No te rindas: Demuestra que tú puedes. Todos tenemos nuestro momento de bajón. Leer este post en esos momentos en los que te encuentres perdido, sin saber qué rumbo escoger, si seguir o abandonar, hace que tomes conciencia de dónde te encuentras y a dónde quieres llegar. Lo importante es no desistir porque si algo te apasiona, lucha por ello, porque no sabes hasta dónde puedes llegar si tu mismo te pones las barreras.

Película recomendada: "En busca de la felicidad".
Vídeo para reflexionar: (AQUÍ)

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jueves, 12 de febrero de 2015

¿DÓNDE ESTÁ CUPIDO?

“Ella corría ajetreada por la calle, mirando ansiadamente su reloj e intentando hacer malabares con toda la montaña de libros que llevaba encima. Él iba por la calle escuchando música y planeando cómo sería su vida de ahora en adelante. "¡Corre  que pierdes el bus!" - se decía a sí misma. Pero fue en ese preciso instante, cuando sus vidas se chocaron literalmente. Los libros de ella cayeron al suelo, y él instintivamente fue a recogerlos. Cuando levantó la vista sus ojos se cruzaron unos segundos, pero fue suficiente para darse cuenta de que…”¿de que seria el principio de un gran romance? ¿de que serian felices para toda la vida?... ¿Y si te digo que ella recogió los libros, le dio las gracias, se subió al autobús y no se volvieron a ver? Algunos os preguntaréis ¿Por qué? porque muchas veces la vida es así. No es un cuento de hadas y el amor no es tan fácil como nos lo pintan en las bonitas historias de amor.



Se acerca san Valentín  y no podemos dejar de ver por la televisión esas películas tan bonitas de amor, y realmente no nos damos cuenta de que vivimos condicionados por esas historias que nos enseñan. Los amores de cuento, el cruce de miradas, el amor a primera vista, etc. Es todo muy romántico, pero… ¿y cuando no llega el amor? Piensas… “¿dónde está ahora cupido para que me tire esa flecha y encuentre a esa fantástica persona?”. Dicen que el amor llega cuando menos lo esperas, pero , ¿realmente es así? ¿no hacemos nada para que ocurra?.

En este post, te digo algunos de los aspectos que puedes tener en cuenta para encontrar a esa persona:
  • Quiérete: (ver "10 beneficios de quererse a uno mismo") deja de buscar a esa media naranja que te complete lo que crees que necesitas en ti, ¡eres una naranja entera!. Para querer primero has de quererte tu mismo, confiar en ti, eso te permitirá ser más seguro/a de tus acciones y decisiones.
  • ¿Qué buscas? si no lo sabes, ¿cómo lo vas a encontrar? hay una frase que dice: “todos buscamos a esa persona cuyos demonios se entiendan con los nuestros”. Conócete a ti mismo y podrás entender cómo actúas frente a los demás y qué es lo que realmente buscas en una pareja.
  • ¿Corazones rotos?: para que un corazón herido se recomponga lleva su tiempo, hay que asumir la pérdida como un duelo (ver "Aceptar la Pérdida"), pero hay personas que han tenido muchas rupturas y no llegan a fiarse de nadie . Es entonces cuando construyen esa coraza frente a las “malas personas” y no dejan que nadie entre. ¿Si no te fias de las personas, como vas a encontrar a “esa” persona? Tener miedo a que te hagan daño después de tener malas experiencias es normal, pero hay que dejar el pasado atrás y dejar de vivir con miedo al sufrimiento.
  • ¿Miedo al rechazo? ¿Eres una persona indecisa, insegura, vergonzosa? ¡Que no te coman! Tú puedes con todo, ábrete a la experiencia. Empieza hoy a cambiar el chip y ver las cosas de otra forma. No adelantes nada, no tengas miedo al qué puede pasar, el mundo no se acaba, y si te rechaza, quizás esa no era la persona adecuada, ¿no crees?.
  • La comunicación no verbal: es muy importante que tengas en cuenta a la hora de conocer a una persona la comunicación que expresas sin palabras: tu posición corporal, la mirada, los gestos, el tono de voz, etc. todos éstos transmiten unas sensaciones que pueden hacer que la otra persona sienta  o no ganas de conocerte.
  • No te quedes esperando: el amor no va a llamar a tu puerta, cupido no va tirarte una flecha de amor, sal ahí fuera a conocer a personas. Conocer buenas habilidades sociales es importante para saber cómo reaccionar, hablar y comunicarte con total libertad y facilidad con todo tipo de personas que aún no conoces.
Ésto no es un libro de instrucciones para encontrar a Cupido, la vida es un vaivén de sucesos tanto predecibles como impredecibles. Tenlo en cuenta ;)


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viernes, 14 de noviembre de 2014

LA VIDA ES COMO UN JUEGO

Nuestra vida da muchas vueltas, como un juego. Vamos a suponer que es como el Juego de la Oca. 

Nos planteamos una meta (la oca central) y vamos avanzando en ella dando pequeños pasos y respetando los turnos. Los dados de nuestra vida están tocados por el azar, son inciertos, puesto que de un momento a otro no podemos saber nunca lo que puede suceder. Al igual que la vida, no podemos saber lo que nos depara, pero no importa si sabemos cómo y a dónde queremos llegar.

El camino no es fácil puesto que existen casillas, como días de nuestra vida, a las que caeremos y estaremos unos turnos sin poder tirar, no podremos avanzar porque no ha sido un día bueno, pero forman parte de nuestra experiencia. La primera, el pozo, es el típico bajón, te da un pequeño susto, como un agujero en el camino, es algo que no te esperabas, pequeños sucesos de la vida que nos devuelven al presente. El segundo, la pensión, a veces tenemos que aprender a descansar a mitad de camino para recuperar fuerzas, y aunque eso suponga quedarse algunos turnos sin avanzar, puede que nos ayude a focalizar mejor la meta. Vamos avanzando, y en el camino se nos presentan pequeñas oportunidades, que si las aprovechamos, nos hacen avanzar como los puentes y nos ayudan a pasar de un lado a otro.

avanzar en la vida

También están las ocas, como todas esas personas que pasan por nuestra vida, si caes en aquella negativa y pesimista que mira hacia atrás, te hará retroceder unos pasos, pero si caes en aquella positiva y alentadora que mira hacia adelante te podrá ayudar a avanzar unos cuantos pasos más, pero… nunca se sabe. Hay que tener cuidado, porque por el camino podemos llegar a adentrarnos en un laberinto, sentirnos perdidos, sin saber realmente si vamos por el buen camino, de modo que toca quedarse y reflexionar.

Durante nuestro camino hacemos cosas mal (la prisión), nos equivocamos y tenemos que asumir nuestras responsabilidades, de modo que tenemos que ocuparnos de ello y quedamos un tiempo recapacitando.


Vamos avanzando y cuando más cerca de la meta más cuidado hay que tener y más atentos hay que estar, porque muchas veces nos ilusionamos, lo vemos tan cerca que nos creamos falsas expectativas, ya lo estamos celebrando pero aún no hemos llegado. De modo que, cuando más cerca estamos más fuerza y empeño hay que poner porque de repente surge un imprevisto, caes en la calavera, y… tenemos que volver a empezar. 

Aquellos que ya estaban saboreando la victoria se hundirán y perderán sus fuerzas por pereza a recorrer el mismo camino, mientras que los que seguían con todas sus fuerzas viéndolo tan cerca y a la vez tan lejos, no desistirán y cogerán los dados de su vida para querer volver a tirar y avanzar. ¿Porqué? Porque la meta sigue ahí, no se ha movido, el único que se ha movido eres tú, y sabes que puedes llegar hasta arriba porque ya has pasado por muchas cosas, y eso te ha permitido aprender. Aprender a ser paciente, a no perder la esperanza, a que nada está escrito y que sólo tú eres el que decide seguir avanzando.

¿Y lo gratificante que es esforzarse y llegar por mérito propio a tu meta? Esa sensación no te la puede quitar nadie, porque esa sensación se gana, no se regala.


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lunes, 25 de agosto de 2014

AHOGARSE EN LA FAMA




La fama... ¿quién no ha soñado alguna vez en ser famoso/a? ¿en ser un aclamado cantante de rock o un/a gran músico? ¿Y un/a galardonado/a actor o actriz? ¿Y un/a distinguido/a escritor/a?
Desde fuera es frecuente pensar que viven una vida perfecta, tienen fans que les apoyan, y como no, algunos pueden llegar a cobrar muchos millones. Viven una vida de lujos con fiestas exclusivas y pueden permitirse los caprichos más impensables. Pero nos olvidamos de lo más simple, son personas. Como personas, pueden tener los mismos problemas que cualquier ser humano, y es que el dinero no todo lo puede comprar.

Detrás de ese mundo de la fama hay presiones, por los directores, las discográficas, etc. les dicen que en tantos días tienen que engordar o perder quilos, que tienen que componer tantas canciones… Y sino, te quedas fuera. Tienen que luchar por un papel, contra los rumores y mentiras, incluso contra el tiempo (Ver post sobre el estrés). Y es que mantenerse joven se vuelve una lucha a contrarreloj. Si ya vivimos en un mundo lleno de cotilleos, estética, moda y drogas, imaginaros vivirlo desde dentro.

Pese a todos los problemas, ante las cámaras tienen que mostrar su mejor sonrisa, sino… ya os podeis imaginar de los bulos que pueden correr.
Cuando llegan a tener un momento de paz les irrumpe una avalancha de paparazzis buscando la foto “perfecta”. El buscar una vida privada se vuelve un caos, o peor aún, se vuelve inexistente. Sumado a los problemas personales, todo ello les llega a trastocar física y mentalmente, y es cuando entran en juego las drogas.


Ellos buscan esa vida y luego a muchos les gustaría salir de ella. De hecho algunos han llegado a pasar por la cárcel debido a sus excesos ¿es la vida que buscaban?

Claro está que siempre están los extremos, de aquellos que buscan la fama humillándose o pagando al mismo paparazzi para que  haga esas “fotos perfectas” provocando a la prensa. ¿Qué fama es esa?
Otros por el contrario, pese a su estatus se saben mantener en la sombra y de cierta forma tienen intimidad.

Os dejo con frases que alguna vez han dicho personajes famosos desde su experiencia:

  • “Padecer una depresión ha sido la peor experiencia de mi vida... Sientes como si nunca más puedas volver a ser feliz. Pierdes toda las esperanzas” JK Rowling (2000)
  • “He empezado a darme cuenta de que, cuando uno se hace mayor, tu mente es tan frágil como tu salud física... Problemas como una depresión pueden realmente tumbarte”. Owen Wilson (2005)
  • “Se trata simplemente de miedo. Y piensas: 'oh, el alcohol me aliviará el miedo. Pero no es así” Robin Wiliams (2010)
  • “Me era imposible conectar con mis emociones” Gwyneth Paltrow (2011)
  • "Hacía espectáculos con el estómago vacío" Demi Lovato (2011)
  • "Siempre estas haciendo algo mal... si siguiese leyendo todo lo que hablan de mí en internet entraría en una depresión" Selena Gómez (2012)
Cada año vemos como muchas de las personas que viven el mundo de la fama se ahogan en ella,  llevando su integridad física y psicológica al límite. 

Pero, ¿quien le da esa fama? Compramos las revistas, vemos sus videos, películas y series, escuchamos sus canciones, criticamos y comentamos ¿No creeis que todos en cierta forma contribuimos a ello?



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